Archivos mensuales: septiembre 2016

Roll Out del Primer Boeing 787-9 de Aeroméxico “Quetzalcóatl”

Por José Suárez y Víctor Manuel Calderón vía EnElAire

Este avión, con matrícula XA-ADL, fue ensamblado en 18 días dentro de la planta de Boeing en Everett. Su ensamblaje siguió estrictos procesos de producción en el que es el edificio más grande del mundo y que alberga a más de 40,000 empleados quienes trabajan en varios turnos para cumplir con los itinerarios de las empresas más importantes de la aviación. Las 40 hectáreas que ocupa este complejo, bien podrían alojar algunos de los lugares más emblemáticos del mundo, incluyendo el Vaticano.

1472839250651842-1El hangar 12, minutos antes de la presentación de Quetzalcóatl.

Boeing-Roll-Out-Everett-Aeroméxico-13Los invitados esperaban el momento de la revelación.

Boeing-Roll-Out-Everett-Aeroméxico-21Quetzalcóatl emergió del hangar 12 de Everett.

Boeint20Por su tamaño, la planta de Boeing en Everett podría alojar al Vaticano.

Boeing-edificio-más-grande2Fachada de la planta de Boeing en Everett.

Boeing-edificio-más-grande1Más de 40,000 empleados trabajan en la planta de Everett para cumplir con las agenda de sus clientes.

Quetzalcóatl es un Boeing 787-9, el primero de 9 que recibirá Aeroméxico de este mismo modelo, además se trata de un avión propio bajo un esquema de financiamiento.

Pero, ¿Qué hace tan especial a este avión?

El Boeing 787-9 es 10% más largo que el Boeing 787-8 lo que incrementa su capacidad con 48 plazas más, además de tener un rango mayor a la serie 8.

DSC_0098El Boeing 787-9 es 10% más largo que el 787-8 lo que resulta en mayor capacidad sumando 48 asientos a su oferta.

Su diseño es único y llevará el nombre de México a los cielos. Fue creado por el veracruzano José Manuel Escudero, quien respondió a la convocatoria “El diseño está EnElAire” en 2014 donde la aerolínea convocó a diseñar la pintura para el fuselaje de uno de sus aviones. Se recibieron más de 600 propuestas en cuatro semanas. Escudero resultó ganador al evocar a Quetzalcóatl, una antigua deidad prehispánica y una de las más simbólicas. El diseñador utilizó colores y líneas representativas de la cultura mexicana. Su premio fue un paquete Gran Plan para 2 personas, además de ver materializado su sueño que llevaría su nombre y el de México a distintas latitudes.

Un diseño mexicano único en su tipo por los cielos del mundo

Se podría decir que es la primera vez que el muralismo mexicano se plasma en un avión. Cada diseño está pintado directamente sobre el fuselaje y aunque la tecnología actual nos permite utilizar otros materiales para el diseño exterior, no fue el caso de este XA-ADL. Su elaboración requirió de la creación de una nueva paleta de colores ya que no habían sido utilizados en los aviones de la compañía.

La revelación

A las 11:10 de la mañana, Quetzalcóatl salió del hangar número 12 de Everett. Los invitados no podíamos evitar fotografiarlo, era como estar muy cerca de una obra de arte, de esas a las que rara vez te puedes acercar. Nadie dejó pasar esta oportunidad.

DSC_0484Ninguno de los invitados dejó pasar la oportunidad de fotografiarse con el nuevo avión.

Luego de este shooting al avión, comimos en el Boeing Delivery Center. Es en este edificio donde se entregan todos los Boeing de doble pasillo y que posee un pequeño aeropuerto.

Pero en el banquete faltaba el invitado principal. El Boeing 787-9 llegó escoltado por personal de Boeing quien en todo momento se aseguraba de que sus traslados fueran seguros conservándolo intacto.

DSC_0007El Boeing 787-9 fue escoltado por personal de Boeing en todo momento.

Los invitados disfrutamos de una comida en compañía de esta elegante aeronave, observándola a través de enormes ventanales, que se asemejan a los de una terminal aérea.

De México a Madrid

Se estima que el flamante Boeing 787-9 llegará a mediados de octubre a Ciudad de México, mes en el que podremos conocer sus interiores que tardaron dos años en ser diseñados y certificados. Además, al cierre del año, Aeroméxico recibirá dos aviones más de este modelo.

DSC_0489-1Quetzalcóatl volará inicialmente la ruta México – Madrid.

El Quetzalcóatl se podrá ver, inicialmente, en el Aeropuerto Internacional de Ciudad de México y Madrid, Barajas.

Los aviones caza de la década de 1950 que servirán para lanzar satélites al espacio

Si le pidieras a un niño de ocho años de edad que diseñara un avión de combate, el resultado final podría parecerse al F-104 de Lockheed.
Se parece menos a un avión y más a un cohete con algunos detalles añadidos de último momento.
El F-104, diseñado justo después del primer combate aéreo en la Guerra de Corea, fue creado para volar tan rápido como fuera posible, superando todos los de récords de velocidad anteriores. Menos de una década después de que el piloto de pruebas Chuck Yeager rompiera por primera vez la barrera del sonido, se convirtió en el primer avión en volar más de dos veces más rápido que la velocidad del sonido.
Además de una carrera militar que duró casi 50 años, el F-104 ha servido como plataforma experimental que permitiría a los pilotos autorizados practicar el tipo de maniobra de lanzamiento de cohetes que los astronautas utilizarían para controlar una nave espacial.Ahora, unos 60 años después que el prototipo voló por primera vez, el F-104 ha encontrado otra función: como vehículo de lanzamiento de una nueva generación de pequeños satélites.
Mig 15
La aparición de los MiG-15 soviéticos provocó el desarrollo de los Starfighters.
Es un renacimiento sorprendente para un avión surgido casi al comienzo de la era de los aviones supersónicos. El F-104 fue una creación del mismo hombre que más tarde diseñó el avión más rápido del mundo, el SR-71 Blackbird.Clarence “Kelly” Johnson entrevistó a los pilotos de combate afectados por el alto rendimiento de los MiG-15 de la Unión Soviética en Corea -que podían volar más rápido que cualquier avión occidental- y les preguntó lo que necesitaban.
El F-104 es el ejemplo perfecto de lo que ocurre cuando se trata de diseñar aviones de alto rendimiento.”Ellos querían mucha más velocidad, altitud y capacidad de maniobra”, dice el historiador de la aviación Ray Panko, del Museo de Aviación del Pacífico en Hawái. “El F-104 les dio los dos primeros, pero por desgracia no lo tercero”.
El F-104 voló por primera vez en marzo de 1954, menos de un año después de que Lockheed le había dado el visto bueno para construir un prototipo. Su impacto fue casi inmediato. La nariz de punta de aguja rápidamente le ganó el apodo de “misil con un hombre en él”; su nombre oficial era Starfighter.
Starfighter
El Starfighter lucía como un cohete modificado.
Fue diseñado para alcanzar a los aviones enemigos antes de que pudieran disparar sus armas -un papel conocido como “interceptor”- lo que significaba que necesitaba alcanzar sus objetivos con gran rapidez.
Un piloto de un caza Starfighter podría alcanzar 48.000 pies de altura (15.000 metros) en un minuto, una hazaña todavía más impresionante 60 años más tarde. El Starfighter volaba rápida y directamente, disparando sus misiles desde mucha distancia, y volviendo de nuevo a la base antes de que su objetivo tuviera tiempo para responder.
Los pilotos de prueba pueden haber encontrado mucho uso para el F-104, pero el servicio militar era algo diferente; la Fuerza Aérea de Estados Unidos se dio cuenta rápidamente de las limitaciones del caza. Menos de 300 F-104 terminarían volando en el servicio aéreo de Estados Unidos.
Chuck Yeage
El piloto Chuck Yeager estuvo a punto de morir durante un vuelo de prueba en el Starfighter.
Sin embargo, los países europeos en la OTAN necesitaban desesperadamente de nuevos aviones para hacer frente a las fuerzas aéreas de la Unión Soviética. Lockheed lanzó el F-104 -construido para volar alto y rápido- como avión multiuso: desde interceptor, a capaz de realizar ataques rasantes y tareas de reconocimiento a gran velocidad.
Era conocido como “el contrato del siglo”. Se encargaron tantos Starfighters -no menos de 1.000 sólo para la Fuerza Aérea de Alemania Occidental- que Lockheed tuvo que conceder licencias productivas en todo el mundo. Sus propias fábricas no podían seguir el ritmo de la demanda. Cientos más sirvieron en las fuerzas aéreas desde Turquía a Noruega, Dinamarca a Italia, y Japón a Canadá.Lockheed se vio envuelta en una serie de escándalos por soborno a causa de la mayoría de los cerca de 3.000 F-104 construidos; en 1975 se descubrió que la empresa había pagado más de US$22 millones a dignatarios extranjeros para asegurarse de que sus países compraran Starfighters. El escándalo empañó la reputación de Lockheed durante años.
Ferry van der Geest pilotó el Starfighter en un escuadrón de reconocimiento de la Fuerza Aérea holandesa.”No era un avión fácil de volar”, dice. “Lo que lo hacía tan difícil de volar era que si empujabas un poco los límites, perdías el control de él.
“La fuerza aérea de la OTAN halló que era mucho más difícil de volar en el desierto seco de aire caliente de California donde hizo vuelos de prueba. A esas altitudes bajas existía el peligro añadido de los choques con aves. Y a sólo unos pocos cientos de metros por encima del suelo había muy poco tiempo para reaccionar si algo salía mal.
F-104El F-104 fue el primer avión en volar dos veces la velocidad del sonido.
Fue la Luftwaffe de Alemania Occidental la que sufrió la mayoría de los problemas.
De los 1.000 F-104 que se compraron, cerca de 300 se perdieron en accidentes. Los pilotos alemanes denominaron al Starfighter “fábrica de viudas”o “dardo del césped’. Una broma muy conocida era: “¿Cómo se puede agarrar un caza? Compra un terreno y espera”.La mayoría de las fuerzas aéreas eliminaron gradualmente sus cazas estelares a mediados de los años 80, reemplazándolos con aviones que se adaptaban más a las funciones que el avión supersónico había luchado por cumplir.
La fuerza aérea alemana perdió casi 300 Starfighters.La fuerza aérea alemana perdió casi 300 Starfighters.
Sin embargo, el F-104 siguió adelante en un papel que no incluía combates.La NASA había convertido en uno de las primeras compañías que lo operó en 1956, poco después de que el avión voló por primera vez. En casi cuatro décadas de servicio, los Starfighters fueron utilizados para entrenar a pilotos que más tarde volaron los aviones hipersónicos X, y probaron nuevos materiales, como las baldosas resistentes al calor que se utilizaron en transbordadores espaciales.
El Starfighter concluyó sus servicios para la NASA en 1994, y voló en la fuerza aérea italiana -en el papel de interceptor de gran altitud para el que el avión fue diseñado originalmente- hasta 2004.Y ahora hay una empresa que planea poner en servicio al avión de combate de 60 años de edad.
Cubecab planea lanzar satélites muy pequeños -conocidos como CubeSats- con ayuda de un cohete. Es mucho más pequeño, y por lo tanto más barato, que cualquier otro método de lanzamiento disponible en la actualidad.
¿Cómo va a lanzar CubeCab estos pequeños satélites? Van a usar Starfighters.Cubecab atará sus cohetes ligeros, cada uno con un satélite que pesa alrededor de 10 kg, en el punto de anclaje de las alas que habitualmente se utiliza para disparar misiles. Y Starfighters Inc, una empresa con sede en Florida que todavía vuela un puñado de aviones F-104, llevará sus diminutas cargas útiles hasta el borde de la estratosfera y las pondrá en órbita.
El director de operaciones, Dustin Still, es un fan de los Starfighters. “Creo que son hermosos aviones. He estado babeando por ellos toda mi vida”, dice.
La NASA ha usado los Starfighters durante 40 años.La NASA ha usado los Starfighters durante 40 años.
Still había estado trabajando durante algunos años en una idea de lanzar pequeños satélites en el sistema de entrega más pequeño posible y por casualidad se topó con alguien de Starfighters Inc, que se preguntaba si su avión podría ser un sistema entrega eficiente para pequeños satélites.
Actualmente, si usted quiere lanzar pequeños cubesats, tiene que esperar hasta que haya espacio disponible en un cohete convencional, y no se puede elegir la órbita.”Tenemos la intención de tener poco tiempo entre el pedido y el lanzamiento”, dice Still. “Nuestro objetivo es 30 días a partir de la puesta en marcha, pues la mayoría de los proveedores de lanzamiento funcionan en la escala de tiempo de alrededor de dos a tres años a partir de que se ordene. Una misión típica sería recibir una orden de una universidad para lanzar un CubeSat en una órbita específica”.”Pocos días más tarde deberíamos recibir el CubeSat y cargarlo en un cohete que hemos reservado para el lanzamiento en Florida para las órbitas ecuatoriales regulares, u otra instalación, o casi cualquier lugar para el lanzamiento de órbita polar”.
Still espera que los cazas lanzarán sus primeros satélites en algún momento de 2018.El F-104 volará sobre el océano Atlántico, sus pilotos llevarán los aviones a alrededor de 60,000 pies, ascendiendo en un ángulo agudo para dar a los cohetes la trayectoria adecuada para escapar de la atracción de la gravedad de la Tierra. Una vez más, un piloto Starfighter mirará afuera de su cabina y verá la curvatura de la Tierra, y el cielo azul y negro encima.Ferry van der Geest, se enorgullece de que el viejo avión esté saliendo de la jubilación.
“Está muy bien que los chicos de la Florida mantengan a esta gran dama volando”, dice. “Para miles de pilotos de la ‘104’ es realmente algo muy especial”.

Impresión de piezas de aviones en 3D ya es una realidad

El producto impreso, conocido como una herramienta de “trim-and-dril” (“recorte y perforación”), ayudará a crear las alas de próxima generación de aviones 777X de Boeing

Resultado de un proyecto conjunto entre Boeing y el Departamento de Energía del Laboratorio Nacional de Oak Ridge (ORNL) de Tennessee, la pieza de récord es de 17.5 pies de largo, 5.5 de ancho y 1.5 pies de altura (en metros: 5.33 de largo por 1.67 m de ancho y 0.45 de alto), “comparable en longitud a un gran vehículo utilitario”, ha dicho el equipo en un comunicado. La herramienta fue hecha con materiales compuestos de termoplástico ABS, y pesa alrededor de 1,650 libras, unos 748 kilogramos.

El juez de los Récords Guinness, Michael Empric, confirmó este pasado lunes la medición récord de 82.4 pies cúbicos, en una ceremonia especial en la planta de Oak Ridge, en la que también se presentaron los certificados a los representantes tanto de del ORNL como de Boeing.

Por supuesto, un objeto de esta envergadura requiere también de una impresora 3D de récord, a la cual Oak Ridge ha llamado (suponemos que no han tenido mucho tiempo para pensar en otro mejor) Big Area Additive Manufacturing.

Al comentar sobre esta nueva herramienta impresa en 3D, Leo Christodoulou, director de estructuras y materiales de Boeing, ha dicho: “La opción metálica existente hasta ahora es mucho más cara, y suele tardar tres meses en fabricarse usando técnicas convencionales”. La herramienta equivalente en 3D, por su parte, tardó sólo 30 horas en ser fabricada.

Christodoulou ha dicho que esta nueva forma de fabricar herramientas “ahorran energía, tiempo, mano de obra y costos de producción, y forman parte de nuestra estrategia global para aplicar la tecnología de impresión en 3D en áreas claves de nuestra producción”.

La fabricación de nuevos aviones 777X de Boeing está programada para comenzar en 2017, con aviones ya listos (y surcando los cielos) en 2020. La herramienta de trim-and-dril será utilizada en las nuevas instalaciones de producción del fabricante en St. Louis, Missouri, para asegurar la cubierta mixta del ala del avión, tanto en la perforación como en el mecanizado antes del montaje final.

Se debe decir que esta herramienta de Boeing no es la primera gran pieza que sale de Oak Ridge. El equipo también fue noticia en 2015 cuando imprimió —ni más ni menos— que un carro deportivo, imprimiendo después también un automóvil integrado y una caseta.