Latam: Gobiernos deben entender rol de la aviación en el desarrollo de los países

Crecimiento asimétrico. Ese es el claro y preciso diagnóstico que hace Enrique Cueto, CEO de LATAM y presidente del Comité Ejecutivo de la Asociación de Latinoamericana y el Caribe de Transporte Aéreo (ALTA), durante su intervención en el Foro de Líderes de este año, celebrado recientemente en Ciudad de México.

Por Ricardo Delpiano vía En vivo desde SCL

Mostrando los avances alcanzados por la industria, en materia de seguridad y por sobre todo, en la capacidad de las líneas aéreas para mover a más pasajeros y con esto, aportar al desarrollo económico y social de los países, el discurso pronunciado se interpreta como un directo mensaje hacia los Gobiernos de la región para que tomen cartas en el asunto, se actualicen y entiendan su rol para que de esta forma, se conviertan en un poderoso aliado de la aviación.

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Enrique Cueto, CEO de Latam Airlines y Presidente de ALTA.

Según señala Cueto, el año 2015 fue uno de los más seguros para las líneas aéreas haciendo que Latinoamérica y el Caribe terminen con índices impresionantes en la materia. Un resultado positivo que se consigue por arduos trabajos y esfuerzos de parte de todos los actores, permitiendo que la aviación logre la meta propuesta al año 2020. En el transporte de pasajeros, indica que las aerolíneas ALTA sumaron siete millones de pasajeros adicionales en 2015 y a septiembre de este año ya han incorporado a otros 6,5 millones más.

“Hace 10 años dijimos que podíamos doblar el tráfico doméstico. Nos pusimos a trabajar y triplicamos los pasajeros domésticos en algunos casos”, expone orgulloso el directivo pese a que hace hincapié a las dificultades que ha tenido que sortear el sector en los últimos meses como consecuencia de la devaluación de las monedas, el bajo crecimiento de las economías producidos por factores externos y también internos, este último derivado principalmente de la política.

Con una capacidad altamente innovadora que permite transformarse y generar modelos de negocios sustentables para operar de manera segura y movilizar a más pasajeros, Cueto dice que el sector “está listo para dar un nuevo salto” siempre y cuando los Gobiernos permitan hacerlo. Un desafío pendiente que pese a los reiterados llamados de la industria, todavía no es escuchado por las distintas administraciones que siguen viendo a la aviación fuente permanente de recursos para llenar las arcas fiscales. Se trata de una visión antigua que no coincide con las necesidades de la industria ni menos con las de la gente que busca viajar, moverse más rápido y generar nuevos negocios.

“Vivimos en una región reactiva, no proactiva. Es la realidad. Poca coordinación, cero planificación”, dice. “Nosotros (la industria), ya hicimos nuestra parte: doblamos el número de pasajeros, somos seguros, puntuales, modernizamos flota, generamos alianzas, eficiencia”. Al referirse a los Gobiernos, indica que es un aliado importante que tiene “actualizar y entender su rol”.

Enrique Cueto expone algunos ejemplos de esta realidad atrasada: baja inversión en infraestructura, espacios aéreos congestionados, aeropuertos saturados, servicios de migraciones lentos y aduanas paralizadas, entre otras deficiencias. “Todos los actores que nos rodean cuentan con dificultades para alcanzar nuestro crecimiento”. Así, prácticamente todas las respuestas que estos pueden dar, llegan tarde a satisfacer las necesidades.

Aparte de generar dificultades para el crecimiento de la aviación, lo expuesto impacta directamente en los usuarios quienes ven afectados todos los procesos y no logran percibir los avances que la industria hace en beneficio de ellos. Para dar cuenta de esto, realidades sobran. Por ejemplo, un aeropuerto o una línea aérea puede invertir mucho en materia de servicios o en nuevos espacios, aún con una infraestructura limitada, pero si tienen servicios públicos o entidades ineficientes se seguirán generando “cuellos de botella” que retrasarán los procesos de los usuarios, quienes finalmente verán mermada su experiencia de viaje, dado que el principal fin se cumplirá de mala manera. Por el contrario, si existe voluntad y eficiencia, un pasajero no sólo estará a gusto sino que también podrá aprovechar el mayor tiempo que tendrá para disfrutar de los servicios que pueden ofrecerse. Dejar hacer y dejar actuar, ese es otra interpretación del mensaje.

En su intervención, Cueto vuelve a tocar temas importantes y que también están pendientes: la excesiva carga tributaria y la gran cantidad de regulaciones que existen en la región. “Trabajamos por reducir nuestros costos y ser más eficientes. Traspasamos todos nuestros ahorros hacia nuestros clientes pero tenemos del otro lado a socios que aumentan cada vez más sus ingresos”, puntualiza. Para la industria, en la región todavía hay una batalla sin solución: las tarifas de los pasajes vs los costos aeroportuarios y de navegación aérea. “Nuestras tarifas domésticas siguen en picada. Caso de Chile, disminución de 60% en los precios y los cargos a las aerolíneas suben, suben y suben y no paran de subir. ¡Cada vez el pasajero frecuente paga más por tasas e impuestos que por el pasaje! Es insostenible este modelo”.

En materia de regulaciones, vuelve a tocar las normas de protección al consumidor que en muchos países se ha hecho bajo una mirada unilateral sin considerar a la contraparte. También señala el caso que algunos países que están inventando nuevos impuestos y regulaciones en temas de medio ambiente pese a que la industria a través de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) alcanzó un acuerdo global en la materia.

“No estamos pidiendo ayudas ni protección ni subsidios, sino que se generen los espacios para que más gente vuele. Bajo el modelo que sea y cómo hacerlo de forma rentable, es problema de cada uno de nosotros”, comenta.

El siglo XXI es el de la conectividad y el avión, la herramienta para precisa para conseguirla, generar turismo, oportunidades, nuevos negocios, más empleos, es decir, mover la economía, la misma que hoy está estancada en la región. Para continuar avanzando y hacer que el tráfico aéreo se dispare, Cueto indica que los Gobiernos deben actualizarse: entregar un marco normativo eficiente que permita generar una adecuada infraestructura, leyes de protección al consumidor eficientes e inteligentes y regulaciones armonizadas.

Trabajar conjuntamente es la invitación que el máximo ejecutivo de ALTA y de una las aerolíneas más importantes hace a la región para poder alcanzar los objetivos fijados a los próximos años. Según estimaciones de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), los países de América Latina y el Caribe debieran tener una demanda de pasajeros de 685 millones al año 2035, cifra muy superior a los 298 millones movilizados en 2015. Ese crecimiento permitirá que el número de empleos crezca de 5,4 millones a 8,4 millones y la contribución al Producto Interno Bruto (PIB) regional pase en los próximos 20 años de los US$ 176 mil millones actuales a unos US$ 380 mil millones.

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