Archivos mensuales: agosto 2017

El vuelo más largo del mundo podría durar 20 horas

Puede que esto cambie en el mediano plazo. Durante muchos años, ejecutivos de la australiana Qantas anhelaban ofrecer un vuelo directo desde Sídney o Melbourne hasta Londres. Ahora, con el desarrollo tecnológico, por fin ven el potencial para cumplir ese sueño.

Los modelos 787/777X y A350 de Boeing y Airbus, respectivamente, podrían según esperan, lograr hacer vuelos sin escalas a Londres en alrededor de 20 horas desde Sídney. Nuevas variantes de estos modelos también podrían cruzar el Pacífico y llegar a Nueva York en unas 18 horas.

El máximo ejecutivo de Qantas, Alan Joyce, lanzó un “reto” público a Boeing para que extienda la autonomía del nuevo 777X, que se anticipa para 2020, y a Airbus para la versión de “ultra largo alcance” planeada para el A350, que se lanzará el año que viene.

Qantas espera poder adquirir estos aviones y abrir su ruta sin escalas entre Sídney y Londres en 2022, afirmó la empresa como parte de sus resultados de ingresos para el año completo.

Qantas observó que los dos aviones “se pueden acercar” a los requisitos necesarios para hacer vuelos a Londres y Nueva York. La arenga pública busca hacer que uno o ambos fabricantes revisen sus esquemas técnicos para alargar todavía más la distancia cubierta.

Un vuelo sin escalas entre Sídney y Londres acortaría en casi cuatro horas los tiempos de viaje actuales con una escala; en el caso de Nueva York, se podrían ahorrar casi tres horas.

Airbus afirmó que estaba a la altura del desafío. “Pondremos en servicio el A350-900 ULR el año que viene para vuelos de distancia ultra larga de hasta 20 horas”, dijo la empresa. “Deseamos trabajar con Qantas para ver cómo podemos cumplir sus requisitos para volar sin escalas entre Sídney y Londres”.

Los vuelos de larga distancia se han vuelto mucho más comunes en los últimos años, en tanto los aviones compuestos de menor peso, combinados con una tecnología para turbinas de avión que es más duradera y con un uso más eficiente del combustible, abrieron una serie de rutas nuevas con modelos de larga distancia de Airbus y Boeing.

“Por lo que hicieron con otros aviones, se sabe que las rutas Sídney-Londres y Melbourne-Londres realmente son posibles”, dijo Joyce al Sydney Morning Herald en abril.

Singapore Airlines, por ejemplo, planea utilizar el Airbus A350-900 ULR el año que viene para retomar sus vuelos sin escalas a Los Ángeles y Nueva York, cinco años después de cancelarlos por los costes del combustible.

United vuela sin escalas entre San Francisco y Singapur una vez al día, y Qantas vuela de Dallas a Sídney. Ambos vuelos pueden superar las 16 horas.

Qantas abrió su primera “Ruta Canguro” entre Sídney y Londres en diciembre de 1947 con un Lockheed Constellation. El viaje tardaba cuatro días. Dentro de algunos años, la operadora con un canguro en su bandera espera poder hacerlo en poco más de 20 horas.

*Con información de El Financiero

¡Persiguiendo un eclipse de sol a bordo de un Concorde!

Pero un grupo de científicos británicos y franceses pudieron disfrutar aquel día de la totalidad del eclipse durante algo más de 74 minutos.

Para ello convencieron a las autoridades francesas para que les dejara utilizar el prototipo número 1 del Concorde, convenientemente modificado con cuatro ojos de buey instalados en su techo sólo para ese vuelo de tal forma que los instrumentos pudieran apuntar al sol a través de ellos.

Interior del Concorde
Uno de los instrumentos montados en el interior del Concorde para este vuelo

En plan era «sencillo»: despegar del aeropuerto de Las Palmas de Gran Canaria cuando la sombra del eclipse aún estaba atravesando Sudamérica e interceptarla sobre Mauritania, país que había accedido a cerrar su espacio aéreo para la misión.

A la caza del eclipse
A la caza del eclipse

Volando a Mach 2,05, con el mítico André Turcat a los mandos, el avión interceptó la trayectoria de la sombra del eclipse con una precisión de un segundo, lo que en una época en la que los sistemas de posicionamiento vía satélite apenas eran un sueño, no está nada mal.

Así, pudieron mantenerse dentro de la sombra del eclipse durante algo más de 74 minutos, y aunque la velocidad del Concorde les habría permitido seguir dentro de ella un rato más el hecho de que no había pistas de aterrizaje que le sirvieran más al este del Chad les obligó a dejarla ir.

Las observaciones realizadas a bordo incluyeron el estudio del entorno del sol para ver si quedaban restos del paso de cometas, el efecto de la repentina oscuridad en las moléculas de oxígeno en la atmósfera y la medición de los pulsos en la intensidad de la luz que nos llegaba del sol dieron para tres artículos en Nature y un montón de datos que estudiar. La altura a la que volaban, unos 17 kilómetros, contribuyó enormemente a la calidad de los datos obtenidos, ya que estaban por encima de las nubes y de buena parte de la atmósfera.

Postal y sello conmemorativos del vuelo
Postal y sello conmemorativos del vuelo

*Con información de Microsiervos