“El 5 de noviembre, aproximadamente a las 10 a.m., el vuelo QR-962 (Doha-Bali) de Qatar Airways fue desviado a Chennai. Una señora junto con su esposo y un niño, todos ciudadanos iraníes, fueron dejados en tierra por Qatar Airways cuando la pasajera (en estado de embriaguez) se comportó mal con los tripulantes de vuelo. Fueron enviados a Kuala Lumpur en el vuelo 6019 de Batik Air para volver a Doha”, dijo el aeropuerto indio en un comunicado.

La familia iraní (también viajaba el hijo de la pareja) fue dejada en Chennai mientras el resto de pasajeros emprendía el final del viaje hasta Bali. Nadie ha presentado cargos contra ellos.