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Coronavirus, un enemigo mortal también para la aviación

En la actualidad probablemente no exista un negocio más susceptible que la aviación comercial: diferentes factores a favor pueden llevar a convertir a pequeñas aerolíneas en grandes dominadores del infinito espacio aéreo, pero sólo basta un agente negativo para que el resto vaya cayendo como un efecto dominó llevándolo al borde del precipicio o incluso a la quiebra a grandes aerolíneas reconocidas a nivel mundial.

P.h. Gediscovery

La aviación comercial a nivel mundial viene experimentado un efecto similar a una montaña rusa con caídas vertiginosas y ascensos elevados, pero muy pocas son los que sobreviven a la caída para elevarse nuevamente. La aviación comercial es un negocio para pocos cuyo presente debe tener un buen respaldo financiero para poder seguir pensando en un futuro a corto plazo; no lo digo a largo plazo ya que nadie es capaz de predecir lo que puede ocurrir no un “mañana” sino un “pasado mañana”.

Económicamente: es el principal motor del mundo de la aviación, que ya venía demostrando signos de desaceleración; prueba de ello es que sólo el año pasado más de 50 aerolíneas alrededor del mundo se declararon en quiebra o fueron absorbidas por otras. Probablemente muchas de esas aerolíneas tuvieron viento en popa durante una temporada, que les favoreció a seguir creciendo otorgándole incluso una sensación de estabilidad en sus finanzas lo cual les permitía seguir planificando para el futuro. Pero bastó algunos o incluso un único factor para que toda esa fortalecida cadena se rompiera ocasionando una caída inesperada hacia las pérdidas económicas. Este factor negativo puede llegar a tener cientos y miles de nombres, pero hoy en día este recibe el nombre de “Coronavirus Covid-19”.

Desde que empezó el brote en una de las ciudades más importantes de China, en donde la aviación comercial mostró un crecimiento nunca antes visto hasta ahora, con decenas de aerolíneas chinas operando a nivel internacional expandiendo sus redes de negocios incluso aquí en Sudamérica; pareciera que no había nadie capaz de detener el avance del tigre asiático hasta que una simple tos encendió la alarma, propagándose a un centenar de países alrededor del mundo y que a su vez está colocando en jaque al ya vulnerable negocio de la aviación comercial. Un buen ejemplo es la aerolínea con base en la ciudad de Hong Kong, la prestigiosa Cathay Pacific que dejó en tierra a más de 120 aviones de los casi 150 que cuenta, cantidad que puede ir en aumento si la aerolínea decide seguir cortando rutas por la bajísima demanda por el temor al coronavirus; incluso para contrarrestar a esta multimillonaria pérdida, la aerolínea había pedido a casi el 75% de sus empleados a que tomen vacaciones obligatorias sin sueldo.

Hainan Airlines, la cuarta aerolínea más grande de China que llegó a adquirir acciones de la aerolínea brasileña Azul, hoy se encuentra conectado respirador artificial a la espera que el gobierno le inyecte más oxígeno para evitar así declararse en bancarrota. Día a día otras grandes aerolíneas chinas están anunciando recortes de frecuencias o cancelación de rutas debido a la casi nula demanda de vuelos, así como también una forma de evitar a que el virus se propague a otro países a través de los pasajeros que utilizan el avión como medio de transporte. British Airways recientemente anunció una reducción de frecuencias a importantes ciudades de los Estados Unidos como también dentro de Europa; la gigante de las Low Cost, Ryanair, también se vio obligado a reducir los vuelos debido a las bajas ocupaciones, e incluso la gigante alemana Lufthansa ha decidido dejar en tierra 150 aviones a causa del coronavirus.

Aunque el efecto del virus no fue el causante, si fue el factor decisivo que aceleró la muerte de la aerolínea británica Flybe que debió cesar operaciones tras ver como las reservas caían empeorando cada vez más su situación financiera que ya venía arrastrando desde años anteriores. Situaciones parecidas pueden llegar a repetirse en un periodo de corto plazo debido a que muchas aerolíneas ya venían atravesando por momentos difíciles.

Aquí en Sudamérica, recientemente el grupo LATAM decidió suspender los vuelos a la ciudad italiana de Milán, país que, junto a España, que vienen registrando mayor casos de contagios por el virus fuera de China; Aerolíneas Argentinas es otra que decidió suspender los vuelos a Italia. Incluso las aerolíneas norteamericanas también están reduciendo frecuencias o cancelando con efecto inmediato vuelos a las principales ciudades de Japón y Corea como así también a algunas ciudades europeas.

El brote del “Covid-19” está causando un estrago nunca antes visto en la aviación, a tal punto que la IATA (Asociación Internacional de Transporte Aéreo) estimó que la pérdida para las aerolíneas rondarían la astronómica suma de U$$ 113.000 millones, incluso esta suma podría ir en aumento según avanza el brote en países en donde aún no ha llegado. “La caída en el precio de los boletos de aerolíneas a nivel global está entre un 15% y un 30%” fueron las palabras de Francisco Coll Morales, economista y analista del Foro de Turismo Mundial a una entrevista a la BBC.

El temor de ser contagiado o ser el portador del virus llevándolo a nuevos destinos es un miedo latente en cada uno de los viajeros; aunque aún es muy prematuro decir que el brote de Coronavirus es el nuevo “airlines killer”, podemos decir que será una prueba realmente importante para todas aquellas aerolíneas que se mantuvieron en vuelo hasta ahora sobreviviendo a peores momentos. Más que nunca una buena planificación de contingencias será crucial para reducir al mínimo las pérdidas que seguirá generando el coronavirus que por ahora desconoce la razón de seguir avanzando alrededor del mundo.

Acerca de Naoto Goto

Apasionado por la aviación y la fotografía desde pequeño, customer service y fotógrafo (spotter) oficial del grupo Aeronauticapy

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