Archivos por Etiqueta: Qantas

Inesperado candidato Boeing para el “Project Sunrise”

El Project Sunrise es probablemente el mayor desafío al que están siendo sometidos los fabricantes Boeing y Airbus en poder desarrollar una aeronave de doble pasillo capaz de volar más de 20 horas o una distancia superior a los 17.000 kilómetros. Ambos candidatos tienen a sus elegidos, por parte de la Airbus se ha presentado el A350-1000 XWB y la Boeing al 777X.

Inicialmente se había hablado de que Airbus lanzaría un modelo exclusivo para el desafío impuesto por la aerolínea australiana Qantas, pero finalmente dijo que ofrecería la versión mayor del A350. Por el lado de Boeing, el fiel candidato iba a ser el 777-8, el más pequeño del proyecto 777X pero con mayor alcance; tras la desaceleración del proyecto, la versión -8 quedó en la nebulosa y la Boeing estaría proponiendo a versión -9 como alternativa con una carga útil reducida y transportando menos de 300 pasajeros.

Ahora según fuentes norteamericanas, la Boeing estaría proponiendo otra alternativa; irónicamente un modelo que hace 14 años la Qantas tenía en mente adquirirlo. Estamos hablando nada más y nada menos que del 777-200LR. Este modelo es capaz de realizar los trayectos como Sydney-Londres y Sydney-Nueva York incluyendo una parada. Pero el alcance del 777-200LR se limita a 15.843 kms transportando a más de 300 pasajeros según la configuración, por lo que podemos esperar una versión con payload limitada y una cantidad de asientos reducida a 270 pasajeros.

Recientemente el jefe ejecutivo de Qantas, Alana Joyce dio a entender que recibieron una propuesta innegable por parte de la Boeing aunque no entró en detalles. Pero según comentarios, efectivamente se trataría del 777-200LR, que operaria esa ruta hasta que el 777-8 u otra variante entre en servicio oficialmente tras lo cual el 777-200LR sería devuelto a la Boeing y convertido en carguero.

Qantas batió su propio récord con otro vuelo exploratorio ultra largo

La aerolínea australiana Qantas batió su propio récord, finalizando el vuelo sin escalas más largo de la historia con pasajeros, entre Londres y Sydney, el cual aterrizó hoy viernes 15 de noviembre a las 12:28, hora de Oceanía, en el aeropuerto internacional Kingsford Smith.

El #QF789 fue operado con un Boeing 787-9 Dreamliner nuevo de fábrica, que porta la matrícula VH-ZNJ, está bautizado como “Longreach” y luce un livery especial por los 100 años de la firma del canguro. El aparato despegó ayer jueves 14 de noviembre desde el aeropuerto de Heathrow a las 6:09 hora local y tras recorrer 17.018 kilómetros, tocó tierra en Sydney tras 19 horas y 19 minutos. A bordo habían 52 pasajeros, seis tripulantes y cuatro pilotos encabezados por la comandante Helen Trenerry. La ultra moderna aeronave tuvo un peso al despegue de 231.950 kg y estuvo alimentada por 100.000 kg de combustible.

Se trató de un vuelo exploratorio que forma parte del Proyecto Sunrise, con la finalidad de medir las condiciones físicas y mentales a las que son sometidos los pasajeros (en su mayoría científicos) y tripulaciones, al atravesar por varios husos horarios y como éstos los afectan tras pasar casi 20 horas dentro de un avión. A medida que transcurrió el vuelo, todos fueron supervisados por médicos del Centro Charles Perkins de la Universidad de Sydney, que monitorearon como un vuelo tan largo repercutió en el cerebro, principalmente en los de los cuatro pilotos que fueron rotando al mando, e identificaron los periodos óptimos de descanso y trabajo de la tripulación; asimismo, se publicarán conclusiones sobre como influyen en los viajeros las comidas, bebidas, el reducido espacio para el movimiento y los sistemas de entretenimiento.

Ya el pasado 19 de octubre, Qantas marcó un hito, al finalizar el vuelo sin paradas más largo y el primero hecho jamás entre Nueva York y Sydney, concretado en 19 horas y 14 minutos con el mismo tipo de avión. Este #QF7879 fue el segundo en la historia que se efectiviza sin escalas entre Londres y Sydney; la primera ocasión, también lo hizo Qantas en 1989, hace 30 años, con un avión cuatrimotor Boeing 747-400 matriculado como VH-OJA, aparato que ahora se exhibe en un museo público al sur de Australia.

Una vez en suelo australiano, el flamante y súper tecnológico avión, fue recibido por cerca de 1.000 empleados de la compañía, que mañana 16 de noviembre cumple 99 años de existencia ya preparándose para su centenario.

El presidente de Qantas, Richard Goyder, dijo: “Qantas es un ícono nacional porque es una parte muy importante de la vida australiana desde hace mucho tiempo. Comenzamos en el interior de Queensland llevando correo y algunos pasajeros en la década de 1920. Crecimos a medida que Australia lo hacía, y hemos tenido importantes roles de apoyo durante guerras, desastres nacionales y celebraciones. Nuestros fundadores hablaron sobre la superación de la tiranía de la distancia y, a lo largo de los años, hemos cambiado de biplanos a mega aviones para ayudar a acercar a las personas.”

“Casi un siglo después de nuestro primer vuelo, Qantas y Jetstar transportan a más de 50 millones de personas alrededor de este país y el mundo cada año. Estoy seguro de que eso sorprendería a nuestros tres fundadores, que celebraron las primeras reuniones de la junta de esta empresa en la sastrería local porque era la mesa más larga que pudieron encontrar. Muchos australianos vieron el mundo por primera vez en un canguro volador. Y muchos inmigrantes comenzaron su vida en Australia cuando subieron por primera vez a un avión de Qantas. Hay tantas historias increíbles de Qantas que también cuentan la historia de la Australia moderna. Queremos que nuestro centenario sea una celebración de esas historias y también cómo seremos parte de llevar el espíritu de Australia más allá en los próximos años”, agregó Alan Joyce, CEO de Qantas.

Qantas comenzó a conectar a Londres con Sydney en 1947, en un viaje de cinco días y seis paradas. Hoy, la aerolínea vuela de Londres a Perth (costa oeste de Australia) sin escalas en alrededor de 17 horas y la ruta tiene la calificación más alta de satisfacción del cliente de cualquier vuelo en la red internacional de Qantas.

Qantas puso (otra vez) en el aire el vuelo más largo del mundo: ¡casi 20 horas!

La aerolínea australiana Qantas puso el día de hoy en el aire el segundo vuelo de investigación de ultra larga distancia, esta vez entre Londres-Heathrow y Sydney, dentro del “Proyecto Sunrise”, un programa de estudios científicos que busca minimizar el desfasaje horario y mejorar el bienestar de pasajeros y tripulantes en viajes de muy extensa duración.

El primer vuelo investigativo de este tipo tuvo lugar el pasado 19 de octubre desde Nueva York a Sydney, con un Boeing 787-9 Dreamliner, que transportó a 49 pasajeros y tripulación, el cual se completó en 19 horas y 15 minutos, reduciendo en alrededor de tres horas el tiempo un viaje típico en dicho trayecto, que normalmente incluye una parada en Los Ángeles.

Esta es la segunda vez en la historia que se efectiviza un vuelo sin escalas entre Londres y Sydney. La primera vez también lo había hecho Qantas en 1989, hace 30 años, con un avión cuatrimotor Boeing 747-400 con matrícula VH-OJA), aparato que ahora se exhibe en un museo público al sur de Australia.

En esta ocasión, el #QF7879 despegó hoy a las 6:09 am, hora del Reino Unido, con el Boeing 787-9 Dreamliner VH-ZNJ “Longreach”, que además luce un esquema especial por los 100 años de la compañía, llevando 52 pasajeros, seis tripulantes y cuatro pilotos encabezados por la comandante Helen Trenerry. La ultra moderna aeronave tuvo un peso al despegue de 231.950 kg y era alimentada por 100.000 kg de combustible. La nave tiene previsto llegar al aeropuerto Kingford Smith de Sydney mañana a las 11:13 am, hora de Oceanía.

Seguí el vuelo en vivo acá.

Los hallazgos del vuelo de hoy y del anterior, se utilizarán para evaluar las condiciones físicas y mentales a las que son sometidos los pasajeros (en su mayoría científicos) y tripulaciones, al atravesar por varios husos horarios y como éstos los afectan tras pasar casi 20 horas dentro de una aeronave. A medida que transcurre el vuelo, todos a bordo están bajo supervisión de médicos del Centro Charles Perkins de la universidad de Sydney, que monitorean como un vuelo tan largo repercute en el cerebro, principalmente en los de los cuatro pilotos que van rotando al mando, e identifican los periodos óptimos de descanso y trabajo de la tripulación; asimismo, como influyen en los viajeros las comidas, bebidas, el reducido espacio para el movimiento y los sistemas de entretenimiento.

Si bien este segundo vuelo de Londres a Sydney recorrerá unos 1.500 kilómetros más que los 16.097 kilómetros que separaron a Nueva York y Sydney en el vuelo anterior, se espera que el tiempo de viaje sea similar, más o menos 19 horas y 30 minutos, ya que el avión se beneficia de vientos de cola a favor predominantes en esa parte del globo.

“Sabemos que los viajeros quieren espacio para moverse en estos servicios directos, y los ejercicios que alentamos en el primer vuelo de investigación parecieron funcionar realmente bien. Por lo tanto, definitivamente estamos buscando incorporar zonas de estiramiento y de socialización en las cabinas”, dijo Alan Joyce, CEO de Qantas.

La profesora Corinne Caillaud, del Centro Charles Perkins, dijo que los datos de los tres vuelos se utilizarán para el análisis, sin embargo, los comentarios de los participantes en el primer vuelo sugieren que los cambios probados serían bienvenidos por los pasajeros.

“Esperábamos con ansias este segundo vuelo, que significa para los pasajeros cenar a la hora del desayuno, con el objetivo de alentarlos a dormir a las 10 de la mañana, hora de Londres, para así evitar la luz y restablecer su reloj biológico a la hora de Sydney”, mencionó la Profesora Corinne Caillaud, del Centro Charles Perkins.

Qantas comenzó a conectar a Londres con Sydney en 1947, en un viaje de cinco días y seis paradas. Hoy, la aerolínea vuela de Londres a Perth (costa oeste de Australia) sin escalas en alrededor de 17 horas y la ruta tiene la calificación más alta de satisfacción del cliente de cualquier vuelo en la red internacional de Qantas.

Joyce agregó: “Nuestro vuelo de Perth a Londres fue un gran salto y ha sido increíblemente popular. Viajeros de negocios me han dicho que prefieren quedarse a bordo y ver un episodio más de su serie favorita antes de llegar a su destino final, en lugar de pasar 90 minutos en tierra esperando un vuelo de conexión. También algunos padres me comentaron que preferirían no molestar a sus hijos si se instalan y evitar tener que llevarlos con todo su equipaje de mano para tomar otro vuelo, por lo tanto, definitivamente hay soporte para los vuelos sin escalas ultra largos”.

Qantas devela imágenes del histórico vuelo QF7879, el más largo jamás hecho

El primer vuelo sin escalas de una aerolínea comercial hecho con un Boeing 787-9 Dreamliner desde Nueva York a Sydney, el más largo jamás efectuado, aterrizó ayer a a las 7:42 hora hora de Australia después de 19 horas y 16 minutos en el aire.

Un total de 49 pasajeros y tripulantes estaban en el vuelo QF7879, que se utilizó para realizar una serie de experimentos que evaluaron la salud y el bienestar a bordo. Los datos de estos experimentos serán útiles para dar forma a los requerimientos de las tripulaciones y al servicio al cliente de los vuelos de ultra larga distancia de Qantas en el futuro, incluidos los del Proyecto Sunrise.

Las pruebas abarcaron desde el monitoreo de las ondas cerebrales de los cuatro pilotos, los niveles de melatonina y el estado de alerta, hasta las clases de ejercicios para pasajeros.

La iluminación de la cabina y las comidas durante el vuelo también se ajustaron de manera que se espera que ayuden a reducir el desfase horario, según los investigadores médicos y científicos (se abre en una nueva ventana) que se han asociado con Qantas.

Al llegar a Sydney, el CEO de Qantas Group, Alan Joyce, dijo:

“Esta es una primicia realmente importante para la aviación. Con suerte, es una vista previa de un servicio regular que acelerará la forma en que las personas viajan de un lado del mundo al otro. Sabemos que los vuelos de ultra larga distancia plantean algunos desafíos adicionales, pero eso ha sido cierto cada vez que la tecnología nos ha permitido volar más lejos. La investigación que estamos haciendo debería darnos mejores estrategias para mejorar la comodidad y el bienestar en el camino. Los vuelos nocturnos generalmente comienzan con la cena y luego las luces se apagan. Para este vuelo, comenzamos con el almuerzo y mantuvimos las luces encendidas durante las primeras seis horas, para que coincidieran con la hora del día en nuestro destino. Significa que comienzas a reducir el jetlag de inmediato. Lo que ya está claro es cuánto tiempo puede ahorrar. Nuestro servicio regular de una parada de Nueva York a Sydney (QF12) despegó tres horas antes de nuestro vuelo directo, pero llegamos unos minutos antes, lo que significa que ahorramos una cantidad significativa de tiempo total de viaje al no tener que parar”.

El capitán de Qantas, Sean Golding, quien dirigió a los cuatro pilotos que operaban el servicio, dijo:

“El vuelo fue realmente tranquilo. Los vientos aparecieron de la noche a la mañana, lo que nos retrasó al principio, pero eso fue parte de nuestra planificación del escenario. Dado el tiempo que estuvimos en el aire, pudimos seguir optimizando la ruta de vuelo para aprovechar al máximo las condiciones. Teníamos mucho interés de los controladores de tránsito aéreo mientras cruzábamos a través de diferentes espacios aéreos debido a la singularidad de este vuelo. También tuvimos un cierre de sesión especial y bienvenidos a casa desde las torres de control en Nueva York y Sydney, que no reciben todos los días. En general, estamos muy contentos con cómo fue el vuelo y es genial tener algunos de los datos que necesitamos para evaluar cómo convertir esto en un servicio regular”.

Se planean dos vuelos de investigación más como parte de las evaluaciones del Proyecto Sunrise: Londres a Sydney en noviembre y otro de Nueva York a Sydney en diciembre. Las emisiones de todos los vuelos de investigación se compensarán por completo.

Se espera una decisión sobre el Proyecto Sunrise para fin de año.

Qantas completó el vuelo más largo de la historia de la aviación

Hace instantes, a las 7:43 hora local de Australia (en Oceanía ya es domingo 20 de octubre), aterrizó en el aeropuerto internacional Kingsford Smith de Sydney, el vuelo QF7879 de Qantas, operado con un Boeing 787-9 nuevo de paquete (entregado directamente desde la fábrica de Seattle), procedente de Nueva York, Estados Unidos, viaje que duró 19 horas y 15 minutos, oficialmente a la fecha el vuelo sin escalas más largo de la historia.

El Dreamliner con matrícula VH-ZNI bautizado como “Kookaburra”, atravesó diversos husos horarios a lo largo de 16.097 kilómetros, siendo la primera vez que la gran manzana y la principal ciudad australiana se unieron a través de un vuelo directo.

La aeronave partió anoche a las 21:27 desde la pista 31L del aeropuerto internacional John F Kennedy de Nueva York con 50 pasajeros y tripulantes, 254.000 Kg de peso al despegue y 101.000 Kg de combustible. Según la planificación, el aparato debió volar a entre 36.000 y 42.000 pies de altitud y a 930 kilómetros por hora en promedio de velocidad crucero. Cuando tocó tierra en Sydney, todavía le quedarían unos 6.000 Kg de combustible remanente para otros 90 minutos de vuelo.

Como referencia, un vuelo entre Nueva York y Sydney dura hoy en promedio 22 horas y 20 minutos vía Los Ángeles, por lo que hablamos de un ahorro de tiempo de más de tres horas.

Qantas llevó a cabo esta histórica operación con tinte exploratorio, con el objetivo de evaluar las condiciones físicas y mentales a las que son sometidos los pasajeros (en su mayoría científicos) y tripulaciones, al atravesar por varios husos horarios y como éstos los afectan tras pasar casi 20 horas dentro de una aeronave. A medida que transcurrió el vuelo, todos a bordo estuvieron bajo supervisión de médicos del Centro Charles Perkins de la universidad de Sydney, que evaluaron como un vuelo tan largo repercutía en el cerebro, principalmente en los de los seis pilotos que fueron rotando al mando, e identificaron los periodos óptimos de descanso y trabajo de la tripulación; asimismo, como influyó en los viajeros las comidas, bebidas, el reducido espacio para el movimiento y los sistemas de entretenimiento.

A pesar de que el “Project Sunrise” fue realizado con un avión 787-9, la intención de Qantas es llevar cabo operaciones comerciales conectando a la ciudad de Sydney con las de Nueva York y Londres utilizando los futuros 777X o A350-1000 a partir de 2022. Por ahora, Airbus estaría llevando la delantera, ya que recientemente Boeing cajoneó la variante 777-8X con el que pretendía competir.

Qantas ya es pionera con el primer y único vuelo non-stop regular existente entre Perth, en la costa oeste australiana y Londres, Reino Unido, lanzado el año pasado, ruta cubierta también con equipos 787-9.


En el aire, el vuelo más largo jamás hecho: JFK-SYD

Mientras dormías plácidamente en tu cama soñando visitar algún país lejano en tus futuras vacaciones, te contamos que hay una aeronave Boeing 787-9 Dreamliner con matrícula VH-ZNI bautizada como “Kookaburra”, entregada tan solo hace días a la australiana Qantas, cubriendo el vuelo #QF7879, atravesando diversos espacios aéreos según la hora en la que leas este artículo, y para tu sorpresa, probablemente siga aún en vuelo mientras te preparás para salir a cenar hoy sábado. Nunca antes, un avión había volando sin paradas entre Nueva York y Sydney, por lo que se trata de un acontecimiento histórico y representa un hito tecnológico sin precedentes desde todo punto de vista.

Este vuelo forma parte del “Project Sunrise”, no es un vuelo comercial regular, aunque si está volando con 50 pasajeros y tripulantes. El 787-9 partió con 254.000 Kg de peso al despegue y 101.000 Kg de combustible desde el aeropuerto de JFK de Nueva York, Estados Unidos, anoche a las 21:27 hora local, y tiene previsto, tras recorrer alrededor de 16.200 kilómetros, aterrizar en el aeropuerto de Sydney, Australia, a las 8:11 horario local del día domingo. Si, dos días después, considerando su extensa duración de alrededor de 19 horas y 30 minutos (como referencia, un vuelo entre Nueva York y Sydney dura hoy en promedio 22 horas y 20 minutos vía Los Ángeles) y la diferencia en husos horarios entre la costa este de Norteamérica y Australia.

El aparato vuela a entre 36.000 y 40.000 pies de altitud y 930 kilómetros por hora en promedio de velocidad crucero. Cuando toque tierra en el aeropuerto Kingsford Smith de Sydney, todavía le quedarán, según la planificación, unos 6.000 Kg de combustible, remanente para otros 90 minutos de vuelo.

Qantas lleva a cabo esta histórica operación con tinte exploratorio, con el objetivo de evaluar las condiciones físicas y mentales a las que son sometidas las tripulaciones y pasajeros (en su mayoría científicos) tras haber pasado por varios husos horarios y como éstos afectan tras pasar casi 20 horas dentro de una aeronave. A medida que transcurre el vuelo, todos a bordo están bajo supervisión de médicos del Centro Charles Perkins de la universidad de Sydney, que evalúan como un vuelo tan largo afecta al cerebro, principalmente al de los cuatro pilotos que van rotando al mando. Asimismo, como influyen en los viajeros, las comidas, bebidas, el reducido espacio para el movimiento y los sistemas de entretenimiento.

A pesar de que el “Project Sunrise” es realizado por un avión 787-9, la idea de Qantas es poder llevar cabo operaciones comerciales conectando a la ciudad de Sydney con las de Nueva York y Londres utilizando los futuros 777X o A350-1000 a partir de 2022. Por ahora según informaciones, Airbus estaría llevando la delantera, ya que recientemente Boeing cajoneó el proyecto 777-8 con el que pretendía competir.

Qantas ya es pionera con el primer y único vuelo non-stop regular existente entre Perth, en la costa oeste australiana y Londres, Reino Unido, lanzado el año pasado, ruta cubierta también con equipos 787-9.

Un capitulo más: Boeing 747-400 ex Qantas es adquirido por Rolls-Royce

Nadie tiene la certeza de que algo llega a su fin antes de tiempo. Y si no están de acuerdo conmigo, pregunten al Boeing 747-400 con matricula VH-OJU que hasta unos días atrás, volaba para Qantas. La reina de los cielos, que ya se estaba retirando, ahora será convertida en una plataforma de pruebas de vuelo, asumiendo las funciones previamente realizadas por un 747-200, que sirvió como banco de pruebas para la mayoría de los últimos motores desarrollados por el fabricante británico.

747-400_rr_free_big

El 747 será operado por Rolls-Royce Intelligent Engine, que es responsable de las pruebas de vuelo. Se espera que el constructor reemplace el jumbo actual de la serie -200 y traslade las funciones principales del banco de pruebas al nuevo avión. Rolls-Royce comenzará pronto el trabajo de conversión, con un plazo de dos años para su finalización. Se espera que el proceso demore dos años e involucre una serie de cambios, incluida la instalación de instrumentación de prueba de vuelo, nuevos sistemas eléctricos e hidráulicos, medición de parámetros de prueba y sistemas de vuelo, así como la instalación de puntos duros infinitos. de tipos de motor.

Sin título.png

El avión realizó su último vuelo en Qantas el 13 de octubre entre Sydney y Los Ángeles. Después de ser puesto fuera de servicio, fue enviado a AeroTEC en Moses Lake, Washington, cerca de Boeing. El avión realizó su primer viaje en enero de 2000, con motores Rolls-Royce RB211-524G. Durante su operación en la compañía australiana, el aparato se llamó Lord Howe Island, pero se le puede dar un nuevo nombre bautismal cuando se integró con Rolls-Royce.

« Entradas Anteriores